Artemisina en el tratamiento y prevención de la esquistosomiasis

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779 millones de personas están en riesgo de contraer esquistosomiasis, de ellas en 2003, 207 millones estaban infectadas. Estos datos convierten a la esquistosomiasis en la enfermedad parasitaria mas frecuente. Recientes revisiones sistemáticas muestran que la discapacidad relacionada con esquistosomiasis esta infraestimada. El tratamiento de esta enfermedad debilitante crónica se fundamenta en el uso del praziquantel, este medicamento combina seguridad y bajo precio, siendo activo frente a los estadios adultos de los esquistosomas. Una de las principales limitaciones del praziquantel es la ausencia de eficacia frente a las formas inmaduras de esquistosoma, lo que se relaciona con los fallos terapéuticos y una mayor frecuencia de reinfección. Los programas de control de la esquistosomiasis dependen a gran escala del uso del praziquantel, por lo que se teme que el uso contenido de este medicamente podría dar lugar al desarrollo de resistencias en el parásito.

La actividad esquistosomicida de la artemisina fue descubierta en la década de los 80. Su actividad se dirige contra los estadios en desarrollo del parásito, por lo que complementaria la actividad del praziquantel. Esta circunstancia ha motivado que algunos autores propongan el uso combinado de artemisina y praziquantes como estrategia de tratamiento en la esquistosomiasis. Pérez del Villar, L.  y cols. (1), realizan una revisión sistemática que analiza los datos disponibles de seguridad y eficacia de la artemisina en el tratamiento y profilaxis de la esquistosomiasis. Los autores seleccionan 50 artículos de entre 261 artículos publicados. Siete estudios comparan artusanato con praziquantes y concluyen que el artesunato sólo es menos efectivo que el praziquantel, al observar una tasa de curación menor. Cuatro estudios evalúan la combinación de artemisina + praziquentel vs praziquantel sólo. En esquistosomiasis urinaria los pacientes tratados con la combinación praziquantel + artemisina muestran mayores tasas de curación que los tratados con praziquantel sólo (OR= 1.84 (95% C.I. 1.01-3.36; p =0.047). Estas observaciones son extensibles a S. mansonii y S. japonicum. Tres estudios comparan artesunato + sulfadoxina-pirimetamina con praziquantel. La tasa de curación observada en la combinación terapéutica fue significativamente inferior a la observada con praziquantel solo. Cinco estudios comparan artesunato con placebo y observan una protección significativa comparada con placebo (0.11 (95% C.I. 0.06-0.22; p=0.001).

Los efectos adversos que mas frecuentemente describen los artículos son dolor epigástrico, cefalea, náuseas y vómitos. Aunque en general todos los estudios coinciden en que ambos tratamientos son bien tolerados.

De la presente revisión sistemática se derivan las siguientes conclusiones: la artemisina utilizada en monoterapia no es recomendable, que que al ser efectiva sobre todo sobre las formas inmaduras del parásito obtiene tasas de curación inferiores al praziquantel, de su uso utilizado en combinación con el praziquantel se deriva la fundamentalmente la cuestión sobre si su uso generalizado puede facilitar la emergencia de resistencia en el tratamiento de la malaria.

 Dr. José Uberos Fernández

Hospital Clínico San Ceciclio, Granada

REFERENCIAS

  (1)   Perez d, V, Burguillo FJ, Lopez-Aban J, Muro A. Systematic review and meta-analysis of artemisinin based therapies for the treatment and prevention of schistosomiasis. PLoS ONE 2012;7(9):e45867.

 

Vacunación para la esquistosomiasis urinaria

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Después de la malaria la esquistosomiasis es la segunda infección parasitaria mas frecuente, responsable de mas 300.000 fallecimientos al año y que origina problemas de salud pública en algunos países desarrollados, relacionados en su mayoría con su importación desde los países endémicos para esquistosomiasis. La mortalidad y morbilidad por Schistosoma haematobium se relaciona con el depósito de sus huevos en los tejidos del sistema genital y urinario. Desde hace mas de 20 años la intervención mas efectiva para el control de la infección continua siendo la quimioprofilaxis con praziquantel. En áreas endémicas la reinfección después de tratamiento con praziquantel es frecuente. Aunque, no existen en el momento actual evidencias de la existencia de cepas resistentes a praziquantel, se se ha comunicado una disminución de la susceptibilidad al medicamento. Todo ello, indica la necesidad de plantear enfoques mas específicos y a largo plazo frente a la esquistosomiasis. El desarrollo de una vacuna parece una estrategia adecuada y factible. Aunque se han propuesto diversos candidatos vacunales, el antígeno de 28 kDa glutatión-S-transferasa (28GST) ha sido bien caracterizado y la inmunización con este antígeno de diversos animales de laboratorio ha originado una considerable disminución de la fecundidad del parásito, a la vez que ha demostrado su seguridad. Algunos estudios han mostrado que la resistencia a la reinfección se asocia con la presencia de anticuerpos frente a 28GST, capaces de inhibir la actividad enzimática GST del parásito. Otros estudios han demostrado el papel de la inmunidad anti-esquistosoma de la respuesta Th2.

 G. Riveau y cols. (1), publican un ensayo clínico fase I para estudiar la seguridad y tolerabilidad de la vacuna con 28GST recombinante, adyuvada en hidróxido de aluminio (rSh28GST) en humanos. Los autores reclutan una población adulta, aunque parece claro que la población ideal para esta vacuna seria una población escolar. Consideraciones de tipo ético parecen indicar realizar un primer ensayo en adultos. En su manuscrito los autores demuestran la seguridad y tolerabilidad de la vacuna recombinante (sSh28GST) adyuvada con hidróxido aluminio en adultos. Otro ensayo clínico en una amplia cohorte de niños en edad escolar esta actualmente en curso.

REFERENCIAS

             (1)       Riveau G, Deplanque D, Remoue F, Schacht AM, Vodougnon H, Capron M, et al. Safety and Immunogenicity of rSh28GST Antigen in Humans: Phase 1 Randomized Clinical Study of a Vaccine Candidate against Urinary Schistosomiasis. Plos Neglected Tropical Diseases 2012 Jul;6(7).

Las vacunas vistas desde la perspectiva de las religiones

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En ocasiones las creencias religiosas o ideológicas pueden estar en el origen del rechazo de alguna o todas las vacunas incluidas en el calendario vacunal o del rechazo al uso de inmunoglobulinas hiperinmunes. Las preocupaciones religiosas sobre la vacunación tienen una larga historia y se remontan a los albores de la vacunología, cuando Edward Jenner, en 1796 iniciaba las primeras vacunaciones frente a la viruela. En el Reino Unido la liga antivacunas se constituye en 1853, oponiéndose de forma compulsiva a todos los actos vacunales. De forma similar se constituyen grupos antivacunas en todos los países europeos y americanos. En el momento actual la objeción afecta a componentes procedentes de origen porcino, cultivos celulares, etc. Aunque los derechos individuales están profundamente arraigados en muchas culturas, las enfermedades infecciosas pueden afectar además de al individuo a la colectividad, por lo que la decisión de no vacunar o no utilizar inmunoglobulinas pueden tener repercusiones mas amplias de las estrictamente individuales. Son muchos los casos reportados de enfermedades inmunoprevenibles que afectan a colectivos religiosos o comunidades que se convierten en focos epidémicos dentro de comunidades con coberturas vacunales altas. En diversos estudios se ha podido concretar que el riesgo de sarampión o tosferina es 6 – 35 veces mayor en colectividades no vacunadas, comparadas con la población general. Grabenstein, JD realiza en su artículo (1) una discusión sobre las objeciones habituales de los grupos religiosos mas prevalentes en nuestra Sociedad a la vacunación, que reproducimos a continuación.

Hinduismo. Los textos sagrados Vedas eran transmitidos oralmente durante siglos antes de pasar a la tradición escrita. La religión hinduista aboca por la no violencia y el respeto a la vida. Las vacunaciones son habitualmente aceptadas en la mayoría de los países hinduistas.

Budismo. Un precepto fundamental del budismo es la prohibición de matar humanos o animales. El budismo no se opone a ninguna enfermedad existente, el tratamiento se considera como un acto de misericordia. El primer relato escrito en esta religión, describe un monje budista practicando la variolización y de acuerdo con esta tradicción el Dalai Lama participó en varios programas de vacunación antipoliomielitica personalmente.

Jainismo. Se inicia en la India entre los siglos 6 y 9 antes de Cristo. Los jainistas reconocen una jerarquía en las formas de vida, de forma que a las formas móviles se les concede mas protección que a las inmóviles. Los jainistas beben agua hervida, cocinan los alimentos y toman antibióticos, con cierto pesarlos jainistas coinciden con los hinduistas en que la violencia empleada en autodefensa puede estar justificada, y en este contexto pueden aceptar la vacunación como una forma de autodefensa frente a los microorganismos responsables de la enfermedades prevenibles.

Judaismo. El judaísmo se considera como la religión de Jacob, nieto de Abraham y padre de Judah. Existen varias ramas: ortodoxos, conservistas, reformistas y reconstruccionistas. El primero de los 5 libros de la biblia hebrea (Torah) data de 1200 años antes de Cristo. El judaísmo tradicional considera como valor positivo instaurar las acciones pertinentes para mantener la salud, propia o colectiva. Se da preferencia a las acciones encaminadas a preservar la salud colectiva sobre la individual. De hecho se acepta que es permisible dejar las restricciones del Sabbath para permitir la vacunación.

Cristianismo. Los cristianos sostienen que Cristo desciende de Abraham y Jacob, a través de Isaac. La mayoría de los católicos en general no tienen objeciones al uso de vacunas o inmunoglobulinas, y se incluyen aquí los católicos, ortodoxos, amish, anglicanos, baptistas, la iglesia de Jesús de los últimos días, episcopalianos, luteranos, metodistas. Algunas comunidades amish, rechazan la vacunación como expresión de la modernidad. Para algunas congregaciones reformistas, la vacunación supone una interferencia en la providencia divina. Los testigos de Jehova, tienen su origen en 1870, como norma y basándose en algunos pasajes biblícos rechazan el uso de sangre o derivados hematológicos (inmunoglobulinas) en tratamiento. Al abstenerse del uso de sangre, los Testigos de Jehova se reafirman en la idea de que sólo la sangre derramada por Jesús puede redimirnos.

El Islam. Consideran que Mahoma, es el desendiente de Abraham a travles de su hijo Ismael. La oposición a los programas de vacunación ha ocurrido entre comunidades musulmanas, particularmente en los programas de inmunización rente a la polio en Nigeria, Pakistan y Afganistan, que han supuesto entre otras cosas, echar al traste los esfuerzos mundiales para la erradicación de esta enfermedad. Un análisis detallado de la situación en Nigeria, puso de manifiesto que lo que parecían objeciones religiosas, eran en realidad reflejo de luchas por el poder y una inadecuada estructura de los servicios de salud.

Los hindúes, budistas y jainistas, tienen particularidades en la consideración de las vacunas, por cuanto para la obtención de algunas de ellas se utilizan virus o bacterias muertas, su respeto a todas las formas de vida pueden ser el germen del rechazo de la manufactura de algunas vacunas. La utilización de líneas celulares WI-38 y MRC-5 de origen fetal, en la manufactura de vacunas, suponen un problema ético y moral para aquellos colectivos cristianos que desaprueban el aborto. La utilización en algunas vacunas de excipientes de origen porcino, como gelatina o tripsina, puede suponer un problema para aquellas religiones, como musulmanes que rechazan el consumo de cerdo. De igual forma, el rechazo por algunos colectivos de algunas vacunaciones como hepatitis B o papilomavirus, lleva implícita la vía sexual de exposición al patógeno, por considerar que la abstinencia sexual es el mecanismo natural de control de la enfermedad y no la vacunación.

Con estas líneas se intenta demostrar que la salud pública y la religión, no tienen porqué colisionar, existiendo numerosas lazos comunes. Se puede avanzar tanto en salud pública, como en las condiciones particulares de cada colectivo. Siempre hay una solución para cada problema y el diálogo es nuestra mejor herramienta.

  Dr. José Uberos Fernández

Hospital Clínico San Cecilio, Granada

REFERENCIAS

 (1)   Grabenstein J. What the World’s religions teach, applied to vaccines and immune globulins. Vaccine 2013;31:2011-23.

 

Impacto de la vacuna conjugada de neumococo en el estado de portador nasofaríngeo

Impacto de la vacuna conjugada de neumococo en el estado de portador nasofaríngeo

 

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Al margen de la polémica de si se ha producido o no reemplazo de serotipos en la población tras la introducción de la vacuna heptavalente frente al neumococo, en el momento actual en que disponemos de una vacuna efectiva frente a los 13 serotipos mas frecuentes de neumococo, podemos afirmar que la vacuna heptavalente ha reducido sustancialmente las tasas de enfermedad neumocócica invasiva allí donde se han alcanzado coberturas vacunales amplias. Además ha supuesto una reducción modesta de tasas de enfermedades neumocócicas no invasivas como la otitis media. Haciendo un análisis retrospectivo de lo ocurrido en los últimos años, parece evidente que en los países con coberturas adecuadas con la vacuna heptavalente, los serotipos no vacunales han sido responsables de un incremento de la enfermedad neumocócica invasiva. Numerosas comunicaciones en todo el mundo han reportado un aumento del serotipo 19A como agente responsable de la mayoría de las formas de enfermedad neumocócica invasiva y se han aportado datos sobre la existencia de recombinación genética entre serotipos no vacunales y los serotipos incluidos en la vacuna heptavalente. Los cambios en la distribución de serotipos de la enfermedad neumocócica invasiva están estrechamente relacionados con la distribución de serotipos en los portadores nasofaríngeos. Dado que las tasas de colonización nasofaríngea son mayores entre los niños, no es descabellado pensar que la población infantil sirve como reservorio natural de neumococo en la población. Algunos autores (1), ya comunicaron en su día una disminución de la tasa de colonización nasofaríngea de los serotipos vacunales tras la introducción de la vacuna heotavalente, estos autores ya propusieron en su día que persistiendo invariables los factores de riesgo de portador de neumococo, la tasa de reemplazo de la colonización nasofaríngea por serotipos no vacunales podía situarse próxima al 30%. Además, probablemente como consecuencia de la presión ejercida por el consumo desmesurado de antibióticos, la tasa de resistencia a la ampicilina también se incrementaría, como así ha ocurrido con los serotipos 19A y 35B.

portadores_neumococoS. pneumoniae es un coco grampositivo que frecuentemente coloniza la nasofaringe del niño, que actúa como reservorio al permitir la recombinación genética entre flora habitual de la nasofaringe. Dado que S. pneumoniae reside habitualmente en la mucosa del aparato respiratorio superior, puede dar lugar a infecciones por proximidad en oído medio, sinusitis o neumonía, además dependiendo de su capacidad invasiva puede originar infecciones a distancia como bacteriemias o meningitis. Una reducción en la tasa de portadores nasofaríngeos podría ocasionar una disminución de las infecciones, tanto locales como sistémicas (2). Los mecanismos de inmunidad natural que interfieren en la colonización nasofaríngea se han estudiado y se ha observado que la transferencia pasiva de anticuerpos serotipo-específicos puede limitar la colonización nasofaríngea en el modelo animal. Sin embargo, la colonización en si misma puede generar una respuesta mínima de producción de anticuerpos anticapsulares. Recientemente se han relacionado en esta respuesta la participación de los receptores Toll-like tipo 2 (TLR-2), linfocitos T helper e IL-17A. Se ha podido demostrar la vacuna conjugada heptavalente reduce la tasa de colonización nasofaríngea frente a serotipos vacunales y en consecuencia disminuye la tasa de incidencia de enfermedad invasiva por estos serotipos

 Dr. José Uberos Fernández, Hospital Clínico San Cecilio, Granada

 REFERENCIAS

 (1) Huang SS, Hinrichsen VL, Stevenson AE, Rifas-Shiman SL, Kleinman K, Pelton SI, et al. Continued Impact of Pneumococcal Conjugate Vaccine on Carriage in Young Children. Pediatrics 2009 Jul;124(1):E1-E11.

(2) Hsieh YC, Chiu CH, Chang KY, Huang YC, Chen CJ, Kuo CY, et al. The Impact of the Heptavalent Pneumococcal Conjugate Vaccine on Risk Factors for Streptococcus pneumoniae Carriage in Children. Pediatric Infectious Disease Journal 2012 Sep;31(9):E163-E168.

 

 

 

Moléculas de la pared celular de M. tuberculosis y su papel en el desarrollo de nuevas vacunas

Moléculas de la pared celular de M. tuberculosis y su papel en el desarrollo de nuevas vacunas

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En el año 2011, la OMS cifra en 8.8 millones de casos, la incidencia de tuberculosis en el mundo, de los que cerca de un millón de casos afectan a a niños, con 130000 fallecimientos al año entre la población pediátrica, se registran además, 1.1 millones de fallecimientos entre la población HIV negativa y 35 millones de fallecimientos al año entre la población HIV positiva. Entre la población pediátrica, la tuberculosis figura entre las 10 patologías con mayor mortalidad.

El bacilo de Calmette-Guerin (BCG) es hasta la fecha la única vacuna disponible frente a la tuberculosis. En los países donde la tuberculosis es endémica, los recién nacidos son inmunizados con BCG al  nacimiento, con lo que se consiguen tasas aceptables de protección frente a las formas diseminadas de tuberculosis, en especial meningitis tuberculosa. Sin embargo, la protección conferida por la BCG frente a las formas comunes de tuberculosis del adulto es cuestionable, y en la actualidad existe amplio consenso sobre la protección insuficiente de la BCG en las formas pulmonares del adulto. La demostración de un aumento de cepas de tuberculosis resistentes a los quimioterapicos habituales, y el aumento de incidencia en los países desarrollados favorecida por los flujos migratorios y la población VIH, han impulsado en las últimas dos décadas la investigación sobre nuevas vacunas frente a la tuberculosis.

En la actualidad esta aceptado, que la vacunación con BCG no debe ser suspendida en los países con tuberculosis endémica, por ello se han desarrollado muchos esfuerzos en intentar desarrollar cepas de tuberculosis vivas y atenuadas que aumenten la respuesta inmunitaria, algunas de ellas han demostrado mayor protección y seguridad que la BCG. Otras opciones incluyen modificar genéticamente la vacuna BCG, las tres vacunas desarrolladas mediante recombinación genética son (1):

  •      rBCG30, Foundation Rockville, USA. Se trata de una vacuna similar a la BCG obtenida por recombinación genética que contiene el gen para el Ag85. El primer ensayo clínico en fase I se realizó en USA en 2004, comprobándose mayor inmunogenicidad que con la BCG.
  •      Mtb72f (Glaxo-Smith-Kline). Se trata de una combinación de dos antígenos inmunogénicos de M. tuberculosis: Mtb39a y Mtb32a con el adyuvante ASO2a o ASOIb. Se inició su ensayo en fase I en USA y Bélgica en el año 2005 en voluntarios adultos con mantoux negativo, comprobándose que es muy inmunógena y que no induce efectos secundarios. A finales de 2007 esta previsto que comience un ensayo clínico en fase II en sudafrica.
  •      AERAS-402 Foundation Rockville, USA). Esta vacuna contiene un adenovirus serotipo 35, manipulado genéticamente de forma que es incapaz de replicarse y contiene DNA que expresa una proteína de fusión de 3 antígenos de M. tuberculosis: 85A, 85b y TBI0.4.

M. tuberculosis es un manipulador activo del sistema inmune del huésped, la explotación de un gran arsenal de biomoléculas le permite interactuar con una amplia gama de ligandos inmunes. La mayoría de estas biomoléculas se localizan en la pared celular de la micobacteria, que tiene una composición muy peculiar y juega un papel fundamental en la patogénesis de las infecciones por micobacterias. Los principales componentes de la pared celular de las micobacterias son lipoarabinomanosidos, arabinogalactano y otros azúcares, ácidos micólicos, glicolípidos y lípidos fenólicos, y peptidoglicano. Esta bien establecido que la pared celular de las micobacterias posee componentes muy inmunogénicos con potentes propiedades inmunoestimulantes, clásicamente resaltados por el uso del adyuvante de Freund, que está hecho de ácido oleico y M. tuberculosis muertos por calor. Las propiedades adyuvantes están vinculadas a la actividad pro-inflamatoria de estas moléculas que inducen TNF, IL-6, IL-1, IL-12, y tienen un efecto regulador del MHC-II y CD1d1 en macrófagos. No es sorprendente que algunos de los antígenos más inmunogénicos de M. tuberculosis se localicen en la pared de la célula o se secreten activamente, mediante sistemas de secreción especializada como el sistema de secreción de tipo siete (T7SS). Los principales componentes de la pared de M. tuberculosis que pueden ser explotadas para diseñar nuevas vacunas vivas atenuadas se muestran en la Figura (2).

tuberculosis_pared

Proteína 19-kDa.

La relevancia de las lipoproteínas en la fisiología bacteriana y su potencial para servir como factores de virulencia ha llevado a muchos investigadores a concentrar su atención en éstos componentes bacterianos. Muchas de las lipoproteínas sirven de blanco de la respuesta inmune innata y adquirida, y representan una clase importante de proteínas de la envoltura celular que participa en las interacciones entre el microorganismo y el huésped. Entre estas proteínas, una de las más estudiadas es el antígeno 19-kDa codificado por el gen Rv3763 de M. tuberculosis. La glycolipoproteina 19-kDa se expresa abundantemente en M. tuberculosis, donde se secreta o se encuentra en asociación con la pared celular. Al igual que otros antígenos de micobacterias tales como HBHA, las modificaciones genéticas post-translacionales tienen un gran impacto sobre la respuesta inmunitaria provocada por la proteína de 19-kDa. Originalmente, esta glycolipoproteina suscitó el interés de la comunidad científica, porque se demostró que los anticuerpos murinos la reconocían como un antígeno principal en extractos crudos de M. tuberculosis y, además, se identificó en otras micobacterias patógenas incluyendo Mycobacterium avium, Mycobacterium intracellulare y Mycobacterium leprae, lo que sugería un papel de 19-kDa como un factor de virulencia. Algunos autores han propuesto un papel pleiotrópico de la proteína 19-kDa en la modulación de la respuesta inmune innata, induciendo genes de citoquinas e IFN-? a la baja. En la actualidad, se propone un mecanismo de inductor de apoptosis a través de la vía TLR-2. El hallazgo de que la proteína de 19 kDa está implicada en la inducción de apoptosis llevó a la idea de que podría ser posible mejorar la inmunidad con el uso de vacunas pro-apoptóticas, que podrían generar una respuesta inmune más efectiva. Sin embargo, la expresión de la proteína de 19-kDa en las micobacterias empleadas como vacunas contra la tuberculosis mostró un efecto negativo en la protección contra los bacilos tuberculosos. La inactivación del gen Rv3763 de la BCG, consiguió un efecto similar al observado tras vacunación con BCG estándar.  Tomados en conjunto, estos datos sugieren que la proteína 19-kDa tiene un papel fundamental en la patogenicidad de M. tuberculosis, que funciona para engañar al sistema inmune del huésped. Sin embargo, la proteína 19-kDa no se puede considerar un buen candidato para el desarrollo de una nueva vacuna contra la tuberculosis, ya que la respuesta inmune desencadenada va dirigida a disminuir la capacidad del huésped para controlar la infección por M. tuberculosis.

HBHA
La Hemaglutinina de unión a heparina (HBHA) es una proteína de superficie de 21 kDa que se ha implicado en la patogénesis de la tuberculosis. La HBHA media la adherencia de los bacilos a las células epiteliales y macrófagos, pero no está implicada en la difusión de M. tuberculosis en el sitio de infección primaria. Los primeros intentos de explotar este conocimiento por objeto inducir anticuerpos dirigidos contra la HBHA que podrían neutralizar la unión de M. tuberculosis a las células epiteliales, y prevenir la diseminación bacteriana. Curiosamente, la opsonización de BCG con un anticuerpo monoclonal contra HBHA era capaz, en algunos ensayos, de reducir la diseminación bacteriana desde el pulmón hasta el bazo. Varios de estos estudios mostraron que HBHA está expuesto en la superficie de la bacteria y que los anticuerpos específicos podrían neutralizar las propiedades de adhesión de la bacteria. Posteriormente ha quedado establecido que la actividad protectora de una vacuna basada en HBHA se relaciona con la capacidad para provocar una respuesta celular T específica frente a HBHA y secreción de IFN-g y no con la capacidad de inducir anticuerpos. Estos resultados implican que durante la infección por M. tuberculosis, la respuesta inmune dirigida contra HBHA difiere dependiendo de la situación clínica del paciente. Curiosamente, se encontró que la inmunización intranasal de ratones con HBHA adyuvada con la toxina del cólera inducía una respuesta inmune efectiva, tanto humoral como celular. La protección se midió como una reducción de la difusión bacilos desde el pulmón hasta el bazo. Estos resultados destacan la importancia de la administración mucosa de una vacuna basada en HBHA y sugieren que se debe utilizar el modelo animal de difusión de los bacilos desde el sitio de infección primaria, ya que es un paso primordial en la patogénesis de la TB humana.

ESX T7SS.

La identificación de T7SS en micobacterias proporcionó una nueva comprensión de los mecanismos moleculares asociados con la secreción de la proteína y su impacto en la patogénesis de la tuberculosis. Se han identificado cinco sistemas de secreción ESX (ESX1-5) y su caracterización está abriendo nuevas vías de investigación sobre las complejas interacciones huésped-patógeno. ESX-1, está codificada en la región de diferencia 1 (RD1) y su eliminación es responsable de la atenuación de la cepa de la vacuna BCG. ESX-1 codifica una proteína compleja que garantiza la secreción de las proteínas ESAT-6 y CFP-10, que son las dos proteínas altamente inmunogénicas utilizadas en los tests IGRA para diagnosticar la infección latente de TB. La importancia de la función de ESX-1 en virulencia fue también demostrada en la cepa avirulenta H37Ra de M. tuberculosis que contiene una mutación puntual del gen phoP, que anula la secreción de ESAT-6.

 La comprensión de la biología del bacilo de la tuberculosis y de los procesos de interacción huésped-patógeno, unido a la posibilidad de diseñar nuevas cepas de BCG y M. tuberculosis, ha abierto nuevas vías para el diseño de vacunas «inteligentes», capaces de provocar la respuesta inmune asociada con la protección y evitar la inducción de la respuesta inmune del huésped asociada con inmunopatología. Se buscan vacunas mas inmunógenas y menos rectógenas que la BCG actual. La pared celular de la micobacteria contiene moléculas altamente inmunogénicas que pueden modular la respuesta inmune tras la inmunización (2).

 Dr. José Uberos

Servicio de Pediatría, Hospital Clínico San Cecilio, Granada

 Referencias 

  (1)   Hussey G, Hawkridge T, Hanekom W. Childhood tuberculosis: old and new vaccines. Paediatr Respir Rev 2007 Jun;8(2):148-54.

  (2)   Morandi M, Sali M, Manganelli R, Delogu G. Exploiting the mycobacterial cell wall to design improved vaccines against tuberculosis. J Infect Dev Ctries 2013;7(3):169-81.

 

 

 

 

 

 

 

 

Respuesta de una vacuna contra la cocaína

Respuesta de una vacuna contra la cocaína

La dependencia a la cocaína tiene un impacto social y económico, nada desdeñable. La adición a la cocaína tiene una fuerte base genética, con una vulnerabilidad al desarrollo de adición próximo al 72%. Un reciente estudio con una vacuna de cocaína, muestra que el 40% de los pacientes activamente vacunados producen niveles de anticuerpos suficientes (por encima de 40 mcg/ml) para bloquear la mayoría de las dosis de cocaína, esos sujetos tienen significativamente menos cocaína en orina que los que reciben placebo. La mitad de los pacientes que tienen niveles mas bajos de anticuerpos pueden bloquear al menos una de cada dos dosis de cocaína inhalada. De cualquier forma, aun en los casos con niveles mas bajos se puede prevenir la dependencia tanto tras un uso repetido como tras una dosis aislada.

cocaLa mayoría de los consumidores de cocaína pueden simplemente utilizar una dosis mas alta si no obtienen ningún efecto con la dosis inicial y muchos de esos consumidores desarrollan efectos paranoides como reacción adversa a la cocaína. Estas reacciones adversas parecen estar relacionadas con un polimorfismo genético en el gen de la beta-dopamina-hidroxilasa (BDH) que induce bajos niveles de beta-dopamina hidroxilasa. En estos pacientes la vacunación y la indución incluso de bajos niveles de anticuerpos podrían prevenir los efectos adversos derivados del uso recurrente de cocaína. Kosten T.R. y cols. (1), plantean la hipótesis de que los sujetos portadores del alelo que determina niveles mas bajos de BDH podrían obtener mas beneficio de esta estrategia de vacunación. Estos autores realizan un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego en 114 sujetos que cumplen criterios de dependencia de dopamina, a los que se realiza un estudios de genotipado para el alelo BDH. Se determinan igualmente los niveles de IgG anticocaína. Los autores observan que el polimorfismo en el gen BDH se asoció con niveles mas bajos de BDH y con una mejoría en los niveles de cocaína en orina en el grupo vacunado. En el grupo que recibe placebo no se observan diferencias entre los diferentes grupos de genotipo. Los resultados de los autores son consistentes con la circunstancia de que el polimorfismo genético con bajos niveles de BDH se asocian con mas paranoia con el uso de cocaína, en tanto los pacientes vacunados presentan disminución en los niveles urinarios de cocaína y menos episodios de paranoia.

Dr. José Uberos

Hospital Clínico San Cecilio, Granada

REFERENCIAS

  (1)   Kosten TR, Domingo CB, Hamon SC, Nielsen DA. DBH gene as predictor of response in a cocaine vaccine clinical trial. Neuroscience Letters 2013. In press.

 

 

 

Estudios coste-efectividad de las estrategias vacunales

Las enfermedades infecciosas continúan siendo una causa importante de morbilidad y mortalidad en nuestro país, siendo responsables de aproximadamente 7400 muertes al año y 113700 años de discapacidad ajustados por año de vida (DALY) en el año 2006. En las primeras mediciones del impacto de la enfermedad en la salud de las poblaciones, sólo se estudiaba la mortalidad (por ejemplo, años de vida potencialmente perdidos, tasa de mortalidad infantil, etc). Así, sólo se analizaban las principales causas de muerte, ignorando una cantidad importante de discapacidad asociada a la enfermedad. Actualmente, se dispone de tres grupos principales de instrumentos para comparar la salud de las personas entre los cuales se cuentan los que combinan la mortalidad y la morbilidad. El término ‘Quality Adjusted Life Year’ (QALY) fue usado por primera vez en 1976 por Zeckhauser y Shepard como medida de resultado de salud que combina duración y calidad de vida. El QALY es una unidad de medida de las preferencias de los individuos respecto a la calidad de vida que se ha producido mediante una intervención sanitaria, combinada con los años ganados respecto de un determinado estado de salud. Por esto los QALYs son altamente valorados como un ingrediente básico en la evaluación económica de intervenciones de salud, para la toma de decisiones. Por su parte, los DALYs combinan los años potenciales de vida perdidos (APVP) más los años vividos con discapacidad (AVD) dentro del proceso salud enfermedad. Su principal utilidad se refiere a los estudios de carga de la enfermedad, los cuales se definen como un indicador que permite medir las pérdidas de salud que para una población representan la mortalidad prematura y la discapacidad asociada a las enfermedades.

Las vacunas son de las pocas intervenciones en salud pública que pueden disminuir directamente los costes de la asistencia médica; todas las demás intervenciones terapéuticas muestran una tendencia clara a incrementar los costes de la sanidad. Por este motivo decimos que las vacunas como agente terapéutico son extraordinariamente costo-efectivas. Sin embargo, el coste de las nuevas vacunas y su potencial beneficio puede hacer que en muchos casos la estrategia vacunal pueda ser poco o nada recomendable desde una perspectiva de salud pública, dado que los recursos ha movilizar para prevenir una enfermedad son superiores a los que la misma enfermedad consume de forma espontánea.

En E. P. Armstrong (1),  se esgrimen algunos argumentos sobre los beneficios económicos en general de las vacunas, que vale la pena reproducir:

  • Los beneficios de la erradicación de la viruela excedieron los 300 millones de $ por año.
  • El coste de un caso de sarampión es 23 veces mayor que la cantidad invertida en vacunar 1 niño.
  • Por cada $ invertido en vacunar frente a rubeola-sarampión y parotiditis, nos ahorramos 21$.
  • Por cada $ invertido en vacunar frente difteria, tétanos, tosferina acelular nos ahorramos 24$.
  • Por cada $ invertido en vacunar frente a H. influenzare tipo b nos ahorramos 2$.

La vacuna frente a difteria-tétanos y tosferina acelular ha mostrado ser muy costo-efectiva desde una perspectiva social y de salud pública. La vacuna de la hepatitis B también ha demostrado ser costo-efectiva supone un gasto de 1.52$ por año de vida ganado cuando se administra a niños en el primer año de vida. Desde una perspectiva social la vacuna de la varicela tiene un cociente coste-beneficio de 4.7-5.6$ por cada dólar invertido. De igual forma la vacuna de la hepatitis A tiene un cociente coste-beneficio de 1.96$ por cada dólar invertido.

Sin embargo, según estos mismos autores la vacuna neumocócica conjugada supone un gasto de 80$ por año de vida ganado, con un cociente costo-beneficio de 0.68$ por cada dólar invertido, lo que supone un gasto superior al beneficio obtenido; se trataría de una vacuna poco coste-efectiva.

La recientemente introducida vacuna del papilomavirus humano (HPV) se ha evaluado igualmente desde la perspectiva de varios modelos fármaco-económicos. Se evalúa la estrategia de vacunación de todas las niñas por encima de los 12 años de edad en todas las niñas de USA frente a HPV-16 y HPV-18 (GSK). Los autores estiman que se precisa vacunar a 18 niñas para evitar un caso de lesión cervical intraepitelial escamosa y se precisa vacunar a 600 niñas para evitar 1 caso de cáncer cervical. Los autores estiman que el coste de esta estrategia vacunal por año de vida ganada y ajustado por calidad de vida es de 22.7$. Revisando la estrategia de vacunar tanto a niñas como a niños encuentran un coste por año de vida ganado, ajustando por calidad de vida, de 442$. De esta forma se puede entender la estrategia de vacunar sólo a las niñas a partir de los 12 años. El cociente costo-efectividad por año de vida ganado, ajustado por calidad de vida, del programa de vacunación frente a HPV de las niñas a partir de los 12 años es de 14.5$.

Durante el siglo XX, la vacunación ha sido una de las medidas de salud pública con mayor impacto, reduciendo tanto la mortalidad como la incidencia de las enfermedades infecciosas, especialmente en niños. Es sin duda mérito de los programas de vacunación la erradicación de la viruela en 1980, que la primera enfermedad erradicada en la historia de la medicina. Es mérito de los programas de vacunación que los poliovirus hayan dejado de circular en algunas regiones de América desde 1990 y en Europa desde el año 2002. En la actualidad existen mas de 40 vacuas disponibles para la prevención de al menos 25 enfermedades infecciosas. Se estima que con la introducción de las vacunas se evitan anualmente 5 millones de fallecimientos por varicela, 2.7 millones por sarampión, 2 millones por tétanos neonatal, 1 millón de casos por tosferina, 600.000 por polio paralítica y 300.000 por difteria. Estos efectos positivos para la salud, trasladados al terreno económico suponen que durante el periodo de 2011 a 2020 se ahorrarán 6.2 billones de dólares en coste de tratamientos, 145 billones de dólares en productividad perdida y 231 billones de dólares en vidas salvadas. La evaluación económica es un instrumento que mediante la medida de los costes y las repercusiones sobre la salud compara la eficiencia de los servicios y de las intervenciones en salud. A. García Altés (2), realiza una revisión sistemática de los estudios de coste efectividad realizados en España sobre vacunas, independientemente de si dichas vacunas se incluyen o no en los esquemas de vacunación recomendados. Las palabras clave revisadas incluyeron vacunación neumocócica, vacunación de gripe, vacunación de hepatitis B y vacunación de varicela. Los autores concluyen que la introducción de la vacuna neumocócica tiene un coste efectividad de 2.59€/QALY en menores de 5 años y 10.5€/QALY en mayores de 65 años, tan sólo en un estudio se muestra que la vacunación no es coste-efectiva. Los resultados de evaluación económica para la vacuna del papilomavirus muestran cocientes de coste-efectividad de 6423€/QALY y muestran que la vacunación pueden reducir el coste asociado con cáncer. En relación a la vacunación de varicela los resultados son dispares. A los 15 meses de edad el precio de evitar una infección se estima en 24€ y de 131€ para prevenir un caso en adolescentes. 3982€/QALY en niños entre 1 y 2 años. En relación a la vacunación de la gripe, en la población de 50-65 años la vacunación fue coste-efectiva (4149€/QALY)

Dr. José Uberos

Hospital Clínico San Cecilio, Granada

REFERENCIAS

  (1)   Armstrong EP. Economic benefits and costs associated with target vaccinations. J Manag Care Pharm 2007 Sep;13(7 Suppl B):S12-S15.

  (2)   García-Altés A. Systematic review of economic evaluation studies: Are vaccination programs efficient in Spain? Vaccine 2013;(in press).

 

Vacuna frente a la gripe aviar H5N1 desarrolladas en plantas

Vacuna frente a la gripe aviar H5N1 desarrolladas en plantas

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La reciente pandemia de gripe porcina H1N1, ha demostrado las limitaciones de la actual tecnología de fabricación de vacunas. En el año 2007 Wuman y cols. Declararon que desde el momento de la declaración oficial de pandemia, se podrían fabricar en los 5 meses siguientes como mucho 60 millones de dosis de vacunas con la tecnología de fabricación basadas en inoculación de huevos. De hecho en la pandemia de H1N1 de 2009-2010, sólo 3 millones de vacunas estuvieron disponibles en los 5 meses siguientes. Afortunadamente la pandemia de 2009-2010, tuvo baja mortalidad comparada con la pandemia de 1918-19. En el momento actual, y tras la experiencia adquirida con la pandemia de gripe H1N1, ha quedado  sufrientemente claro que los mecanismos de producción mundial de vacunas, con la tecnología actual basada en inoculación de huevos, no podrían hacer frente a una pandemia mundial por una cepa altamente patógena. Frente a esta evidencia, algunos investigadores han desarrollado tecnologías de fabricación basadas en plantas recombinantes que podrían fabricar las dosis requeridas con un tiempo de respuesta inferior a un mes desde el momento en que se requirieran. Esto se logra mediante la clonación del nuevo gen de la hemaglutinina en un vector bien caracterizado y su expresión subsiguiente en la planta Nicotiana benthamiana, que se utiliza como huésped para la transmisión de fitoplasmas y otros agentes patógenos vegetales. Cinco a seis días después de la infección, las plantas son cultivadas y las partículas virus-like purificadas.

Nicotiana benthamianaNo deja de ser irónico que H1N1 haya emergido, mientras la atención ha estado centrada durante mas de una década en H5N1. Es importante que la relativa benignidad de la pandemia de H1N1 no nos adormezca ante la posibilidad de una pandemia por H5N1 y otras potenciales cepas pandémicas. Aunque la transmisión persona-persona hasta la fecha ha sido excluida en H5N1, la OMS ha comunicado un total de 498 casos de gripe por H5N1 en humanos, con una mortalidad cruda del 59%. Es especialmente preocupante la continuada hipermutación de virus aviar y su recombinación con cepas de gripe en circulación entre humanos. S. Jackson y cols. Han demostrado recientemente que dicha recombinación puede realmente ocurrir entre cepas H3N2 en humanos y H5N1 aviar, de la que resultaría una nueva cepa altamente patógena para el ratón. En esta recombinación H5N1 adquiriria sólo el segmento PB2 de la cepa humana.

N. Landry y cols. (1), describen el procedimiento de extracción de partículas virus-like para su uso en humanos, en concreto vectoras de la hemaglutinina 5 de la cepa A/Indonesia/5/05 y su posterior uso en humanos. Los autores describen la inmunogenicidad y seguridad de esta primera vacuna. Tambien evalúan si la producción de IgG o IgE específica para glicanos de plantas se estimulaba con este nuevo tipo de vacuna. La vacuna se ensayó en 59 voluntarios adultos. La vacuna se formuló con 1% hidróxido de aluminio como adyuvante y se ensayaron tres concentraciones distintas de hemaglutinina, 5, 10 y 20 mcg. Se administran dos dosis a intervalos de 21 días observándose un buen perfil de seguridad e inmunogenicidad en humanos.

 Dr. José Uberos

Hospital Clínico San Cecilio, Granada

 REFERENCIAS

 (1)   Landry N, Ward BJ, Trepanier S, Montomoli E, Dargis M, Lapini G, et al. Preclinical and clinical development of plant-made virus-like particle vaccine against avian H5N1 influenza. PLoS ONE 2010;5(12):e15559.

 

Vacunación frente a rotavirus en prematuros

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Rotavirus continua siendo una causa frecuente de morbimortalidad infantil, con mas de 2 millones de hospitalizaciones y mas de 500.000 fallecimientos cada año a nivel mundial. Se estima que 3.6 millones de episodios de diarrea por rotavirus ocurren cada año en menores de 5 años de edad en países de la Unión europea. Los niños entre 6 y 24 meses son los infectados con mas frecuencia. La mayoría de los neonatos con lactancia materna están protegidos por la presencia de anticuerpos frente a rotavirus en la leche. Según diversos datos, los esfuerzos en la mejora de las condiciones higiénicas con un efecto notorio en los países en vías de desarrollo, no tienen igual efecto en los países industrializados donde no se aprecian una disminución en las tasas de transmisión. Las poblaciones de recién nacidos prematuros resultan particularmente susceptibles donde el rotavirus origina una infección mas grave y de curso mas prolongado. Los recién nacidos antes de la 32 semana de edad gestacional carecen de inmunidad transferida por vía transplacentaria frente a rotavirus, en este grupo de recién nacidos el riesgo estimado de hospitalización por diarrea es mayor que en los nacidos a término.

La vacuna atenuada oral RIX4414 (Rotarix) ha de mostrado se eficaz y segura en recién nacidos a término. El recién nacido prematuro tiene un riesgo incrementado de hospitalización por gastroenteritis, a la vez que por complicaciones derivadas con su prematuridad tienen menos oportunidades de recibir la vacuna. La Academia Americana de Pediatría, recomienda que todos los recién nacidos prematuros, independientemente de su edad gestacional, reciban la vacuna frente a rotavirus a la edad cronológica correspondiente con el resto de las vacunaciones sistemáticas.

F. Omeñaca y cols. (1), publican los resultados de un ensayo clínico fase III sobre vacunación de recién nacidos prematuros frente a rotavirus o placebo. Los recién nacidos se estratifican sobre la base de su edad gestacional en 27-30 semanas y mayores de 31 semanas. La administración de la primera dosis se realiza el día en que se produce el alta hospitalaria y/o de acuerdo a las recomendaciones dadas para los recién nacidos a término de administrarla entre las 6-12 semanas de edad cronológica. En el caso de los recién nacidos prematuros se administra entre las 6-12 semanas una vez que se ha alcanzado la edad gestacional corregida de 37 semanas. El resto de las vacunas sistemáticas del calendario se administran concomitantemente con la vacuna del rotavirus. El intervalo entre dosis fue de 30-83 días.

Se reclutaron un total de 1009 niños, que recibieron al menos una dosis de vacuna o placebo. Los resultados de este estudio demuestran que 2 dosis de vacuna rotarix es segura en recién nacidos prematuros y bien tolerada. La tasa de seroconversión IgA frente a rotavirus es mayor que la observada con placebo a los 30 día de recibir la segunda dosis. En 13 niños que recibieron placebo se observaron altos GMCs frente a rotavirus, lo que indica la posibilidad de una infección natural por el virus. Las tasas de seroconversión en los dos estratos de edad gestacional fue superior al 75% tras 30 días de recibir la segunda dosis.

M. Van der Wielen (2), en sun ensayo clínico fase III realizado con anterioridad recluta 2070 recién nacidos prematuros, de los que 1566 fueron alimentados exclusivamente con lactancia materna. Se les administra la vacuna RotaTeq o placebo, demostrando seguridad y eficacia en este grupo de recién nacidos, con niveles de protección similares entre recién nacidos alimentados con leche materna o con leche de fórmula.

 Dr. José Uberos Fernández

Hospital Clínico San Cecilio, Granada

REFERENCIAS

  (1)   Omenaca F, Sarlangue J, Szenborn L, Nogueira M, Suryakiran PV, Smolenov IV, et al. Safety, reactogenicity and immunogenicity of the human rotavirus vaccine in preterm European Infants: a randomized phase IIIb study. Pediatr Infect Dis J 2012 May;31(5):487-93.

  (2)   Van der Wielen M, Van DP. Pentavalent human-bovine (WC3) reassortant rotavirus vaccine in special populations: a review of data from the Rotavirus Efficacy and Safety Trial. Eur J Clin Microbiol Infect Dis 2008 Jul;27(7):495-501.

 

 

Prevención de la fiebre del valle del Rift

Prevención de la fiebre del valle del Rift

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El virus de la fiebre del valle del Rift es un patógeno transmitido por artrópodos que se distribuye en diversas áreas geográficas del este de África subsahariana. Originariamente la enfermedad fue relacionada exclusivamente con el ganado, sin embargo la descripción de casos en humanos con evolución fatal, ha renovado el interés por el estudio de esta entidad (1).

El virus es transmitido por una variedad de mosquitos que incluyen las especies Aedes, Culex y Anopheles. Aunque la fiebre del valle del Rift esta en la actualidad limiatada a las regiones subsaharianas del este, los vectores capaces de transmitir la enfermedad se encuentran en en el sudeste de Europa y en Norteamérica. Además el virus puede sobrevivir en los huevos de mosquito, resistiendo periodos prolongados de aridez.

fiebre_riftLa epidemias periódicas de fiebre del valle del Rift han motivado en el pasado pérdidas en la industria ganadera local; sin embargo no es hasta hace un par de décadas que la comunidad internacional toma conciencia de los daños potenciales que esta enfermedad puede ocasionar. Recientemente este virus se ha clasificado como potencial agente bioterrorista, lo que ha renovado e interés por su estudio y el desarrollo de medidas profilácticas que pudieran permitir el control de epidemias en el futuro. Ya se han descrito casos esporádicos en turistas alemanes y de otros países europeos, por lo que diversas organizaciones sanitarias consideran que es cuestión de tiempo que el virus de la fiebre del valle del Rift comience afectar la ganadería de países del sudeste de europa, donde la clomatologia puede similar a las delas zonas de origen. El virus de la fiebre del valle del Rift es un Flebovirus que pertenece a la familia buyanviridae. El virus tiene un genoma con una sola cadena de RNA, dividida en tres segmentos, los segmentos L y M tienen polaridad negativa, el tercer segmento, S, tiene una polaridad ambivalente. El segmento L codifica la RNA polimerasa viral, usada para la transcripción del RNAm. El segmento M codifica dos glicoproteínas Gn y Gc, así como una `proteína no estructural o de fusión (Nsm1) con Gn, dando lugar a NSm2. El segmento S codifica nucleoproteínas, complementarias a las proteínas no estructurales NSs. Cuando se ensamblan los nuevos viriones en la célula, se liberan envueltos de una bicapa lipídica. El tamaño de los viriones es de 80-100 nm, están compuestos de subunidades de heterodímeros de Gn y Gc, formando cubiertas icosaédricas de 122 capsómeros.

En las dos décadas transcurridas desde la caracterización del virus de la fiebre del valle del Rift, se ha podido desarrollar una cepa neurotrópica (cepa de Smithburn) considerablemente atenuada que se ha utilizado como vacuna en el ganado y ha demostrado inducir una potente respuesta protectora frente al virus, por desgracia también origina abortos en el ganado con relativa frecuencia y parece especialmente patógena para los caballos europeos; por ello en la actualidad se reserva sólo para controlar los brotes epidémicos.

Los candidatos vacunales para ser utilizados frente al virus de la fiebre del valle del Rift se pueden clasificar en cuatro grupos: vacunas atenuadas, inactivadas, recombinación viral y vacunas DNA.

Vacunas atenuadas. Además de la cepa de Smithburn, dos candidatos se han desarrollado demostrando mayor protección y menos virulencia en el huésped: MP12 y Clon 13. La MP12 es una cepa atenuada desarrolada de la cepa egipcia del virus ZH548, que fue asilada de un paciente humano. Se creó tras 12 pases en presencia del mutágeno 5-fluoracilo. Esta vacuna es efectiva en corderos y caballos y parece estar especialmente indicada en zonas donde la fiebre del valle del Rift es endémica, el inconveniente es que al igual que la cepa de Smitburn, puede inducir abortos en corderos.

Vacunas inactivadas. Tienen la ventaja de inducir inmunidad protectora, sin el riesgo de las vacunas atenuadas de que la actividad mutágenica revierta la patogenicidad disminuida del virus. La inactivación se realiza con formalina y como inconveniente, requieren de multiples inoculaciones para obtener respuestas protectoras adecuadas.

Partículas virus-like. Generadas por genética reversa o expresión de vectores en células eucariotas. Ofrecen la ventaja de poder expresar elementos inmunogénicos del virus sin el riesgo de la replicación del virus, las comunicaciones existentes en la actualidad parecen coincidir en que la expresión de partículas virus-like es factible en líneas celulares de mamífero y confieren protección en el modelo murino de experimentación.

Vectores virales recombinantes. Ofrecen dos ventajas potenciales sobre las vacunas convencionales. Es posible la expresión de los genes de nuestro interés sin necesidad de la infección viral, los antígenos recombinantes de nuestro interés no se expresan en los huéspedes naturales del virus, eliminando los riesgos de la infección por virus atenuados. Se han expresado Gn y Gc del virus en una vacuna DNA que inoculada al ratón le confirió inmunidad protectora. Las glicoproteínas del virus también se han incorporado a un vector viral del tipo vaccinia de Ankara.

Dr. José Uberos Fernández

Hospital Clínico San Cecilio de Granada

REFERENCIAS

  (1)   Boshra H, Lorenzo G, Busquets N, Brun A. Rift valley fever: recent insights into pathogenesis and prevention. J Virol 2011 Jul;85(13):6098-105.

 

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