España se enfrenta a un cambio de paradigma epidemiológico. Después de diez años manteniendo el estatus de país libre de transmisión endémica, la aparición de brotes locales ha provocado la pérdida de esta distinción otorgada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El Dr. Francisco Giménez, director del Instituto Balmis de Vacunas, analiza la situación actual y señala la urgencia de actuar ante el retroceso en las coberturas de vacunación.
Incremento de la incidencia y el desafío de la inmunidad de grupo
La evolución del sarampión entre 2024 y 2025 muestra una progresión acelerada, especialmente en regiones como Andalucía, que encabeza la lista con un incremento de casos del 235 %. Este aumento pone en riesgo la inmunidad de grupo, la cual solo se garantiza si se mantiene una cobertura vacunal superior al 95 % con dos dosis de la vacuna triple vírica.
«Actualmente, la administración de la segunda dosis en nuestro país se sitúa por debajo de ese umbral crítico del 95 %. Cuando la cobertura desciende, se generan bolsas de población susceptible que el virus, dada su altísima contagiosidad, aprovecha para circular de nuevo«, explica el Dr. Giménez.
La paradoja de la prevención: «Las vacunas mueren por su propio éxito»
Uno de los principales obstáculos que identifica el director del Instituto Balmis es la baja percepción social del peligro. El éxito histórico de los programas de inmunización ha hecho que el sarampión sea una enfermedad «invisible» para las nuevas generaciones de padres e incluso para algunos profesionales sanitarios.
«A menudo decimos que las vacunas mueren por su propio éxito: al no ver la enfermedad, se pierde el miedo a sus consecuencias y se relaja la vacunación», afirma el Dr. Giménez. Sin embargo, el sarampión no es una patología leve. Su cuadro clínico incluye fiebre elevada, exantema plano (manchas rojas), conjuntivitis y síntomas catarrales, pudiendo derivar en complicaciones graves si no existe protección previa.
Medidas urgentes y seguridad vacunal pospandemia
Ante esta situación, el Instituto Balmis de Vacunas respalda las decisiones estratégicas adoptadas en las zonas más afectadas, como el adelanto de la segunda dosis de la vacuna triple vírica de los 3 a los 2 años de edad en Andalucía, una medida diseñada para cerrar la ventana de vulnerabilidad de forma precoz.
Asimismo, es imperativo combatir la desinformación y el estigma. El Dr. Giménez subraya que, si bien existen casos importados, la transmisión actual se sostiene por la falta de inmunidad local. «Debemos ser tajantes: la vacuna triple vírica es segura, eficaz y esencial. Los recelos surgidos en el contexto pospandemia carecen de base científica frente a la evidencia acumulada durante décadas de uso de esta vacuna».
Recomendaciones desde el Instituto Balmis de Vacunas
Para revertir esta situación y recuperar el estatus de eliminación del sarampión, desde el Instituto Balmis de Vacunas proponemos las siguientes medidas de actuación:
- A las familias: revisar de forma inmediata el calendario vacunal y asegurar que los menores cuenten con las dos dosis preceptivas. La vacunación es un compromiso de salud pública.
- A los profesionales sanitarios: mantener una vigilancia activa ante la sospecha de síntomas compatibles y reforzar la comunicación proactiva sobre la seguridad de las vacunas en la consulta.
- A las autoridades: garantizar el acceso ágil a la inmunización y continuar con la transparencia en la publicación de indicadores epidemiológicos.
Compromiso institucional con la salud pública
En el Instituto Balmis de Vacunas reafirmamos nuestro compromiso con la promoción de estrategias de prevención basadas en la evidencia científica. Seguiremos monitorizando de cerca la evolución epidemiológica del sarampión y otros virus prevenibles, poniendo a disposición de profesionales y ciudadanía información contrastada, actualizada y útil para la toma de decisiones clínicas y de salud pública.
Nuestra labor se centra en la formación, investigación y cooperación internacional para fomentar una cultura sólida de inmunización que impida el retroceso en los logros sanitarios alcanzados. Invitamos a todos los profesionales sanitarios a consultar nuestros recursos y participar en las próximas actividades de actualización científica que organizamos para hacer frente a estos nuevos desafíos en salud pública.