Bebés, embarazadas, mayores y personas con factores de riesgo afrontan una nueva temporada de virus respiratorios con la vacunación como principal herramienta para evitar complicaciones
Con la llegada del otoño y el aumento de la circulación de virus respiratorios, la prevención vuelve a ocupar un lugar central. Gripe, COVID-19 y virus respiratorio sincitial (VRS) pueden provocar desde cuadros leves hasta complicaciones graves, especialmente en bebés, personas mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas. La vacunación y, en el caso del VRS en determinados lactantes, la inmunización mediante anticuerpos, son las principales herramientas para reducir ese riesgo.
El objetivo de las campañas no es únicamente evitar el contagio, sino disminuir la gravedad de la enfermedad, las hospitalizaciones y las complicaciones. Además, protegerse ayuda a reducir la transmisión a personas especialmente vulnerables.
Desde el Instituto Balmis de Vacunas nos sumamos a este esfuerzo de prevención. Apoyamos y promovemos la campaña de vacunación, destacando la importancia de que la población conozca las recomendaciones sanitarias y acceda a las vacunas que correspondan a su edad y situación personal. La institución apuesta por la información y la prevención como elementos esenciales para mejorar la protección frente a las enfermedades infecciosas.
Una protección diferente según la edad
La campaña no implica que todas las personas deban recibir las mismas vacunas. Las recomendaciones dependen de la edad, el estado de salud y determinadas circunstancias personales.
En los bebés, la prevención frente al VRS tiene especial importancia. Los lactantes más pequeños pueden desarrollar bronquiolitis o neumonía. Para ellos se utiliza principalmente la inmunización con anticuerpos, mientras que la vacunación frente a la gripe se dirige también a los niños pequeños incluidos en los grupos establecidos por las autoridades sanitarias.
Las embarazadas constituyen otro colectivo prioritario. La vacunación recomendada durante el embarazo puede reducir el riesgo de complicaciones para la madre y, en determinadas situaciones, contribuir a proteger al recién nacido.
En adultos con enfermedades crónicas o factores de riesgo, como determinadas patologías respiratorias, cardiovasculares, diabetes o inmunosupresión, la protección resulta especialmente importante. También los profesionales sanitarios y sociosanitarios forman parte de los colectivos a los que se recomienda la vacunación en determinadas circunstancias.
Entre las personas mayores, el riesgo de sufrir complicaciones aumenta con la edad. En Andalucía, la campaña antigripal se dirige de forma sistemática a partir de los 60 años, mientras que la vacunación frente a COVID-19 se prioriza especialmente en edades avanzadas y otros grupos de riesgo.
¿Cómo vacunarse?
Los ciudadanos deben consultar las recomendaciones de su comunidad autónoma y comprobar si pertenecen a alguno de los grupos indicados.
En Andalucía, la cita para gripe y COVID-19 puede solicitarse a través de ClicSalud+, la App Salud Andalucía, Salud Responde, el teléfono 955 54 50 60 o el centro de salud. La campaña se incorpora de manera progresiva según los grupos de edad y riesgo.
Las familias con bebés y niños deben consultar además las indicaciones de sus centros sanitarios y educativos para conocer las vías específicas de vacunación o inmunización.
Gripe, COVID-19 y VRS: síntomas que pueden confundirse
Los tres virus pueden compartir síntomas, por lo que no siempre es posible distinguirlos sin una prueba.
- Gripe: suele aparecer de forma brusca y puede causar fiebre, tos seca, dolor de garganta, dolor de cabeza, dolores musculares y un intenso cansancio.
- COVID-19: puede provocar fiebre, dolor de garganta, tos, cansancio, dolor muscular, cefalea, congestión nasal y, en algunos casos, pérdida del gusto o del olfato.
- VRS: suele producir mucosidad, congestión nasal, tos, estornudos y fiebre. En bebés puede causar dificultad para respirar, menor apetito, irritabilidad o problemas para alimentarse.
Ante dificultad respiratoria, empeoramiento del estado general o problemas para comer o beber, especialmente en bebés y personas vulnerables, se recomienda solicitar valoración sanitaria.
La llegada del frío vuelve a poner a prueba las defensas de la población. Consultar, vacunarse cuando esté indicado y actuar ante los primeros signos de alarma son tres pasos clave para afrontar la temporada de virus respiratorios con mayor protección.